Ir al contenido principal

(Lo Interno) Adictos a la comunicación

Si tuviese que admitir algunos de mis defectos u obsesiones, sería que soy adicta a estar comunicada con los demás. Creo que un fenómeno que está afectando a más de una persona en la actualidad. Quizás por eso estudié Comunicación Social.

No podemos salir sin el celular; una computadora sin Internet sería solamente una máquina de escribir avanzada; estar sin messenger puede significar estar aislado del mundo; lo primero que haces al abrir los ojos es buscar el celular; es más fácil conseguirte por correo que en persona; no pasas más de dos días sin chequear los correos; y así millones de cosas más.

Tiene sus ventajas y desventajas tener este tipo de adicción. Todo en exceso es malo. Veo preocupación como familiares y amigos pasan horas frente la computadora sin relacionarse con más nadie con sus amigos virtuales y no saben como tratar a los demás en persona.

No sé si sea muy atrevido de mi parte afirmar que quienes establecemos una relación satisfactoria con la tecnología, pasamos nuestro “momento de fiebre”, horas cul… frente a la PC, conociendo personas por Internet, jugando, viendo páginas, etc.

Sin duda hay que establecer un equilibrio. Hay que valorar la comunicación tradicional (hablar con un amigo en un café, con nuestra familia, etc.) y sobre todo aprender a disfrutar de nuestra propia compañía y de los momentos de soledad.

En vez en cuanto es bueno “desconectarnos de la realidad”, apagar los celulares mientras comemos o estamos como esa persona especial, o pasar un fin de semana tranquilo sin el agobio del correo.

Aprovechemos la tecnología, no que ella se aproveche de nosotros.

Karla D. Pérez Poleo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Las perreras y sus lecciones

Por Karla Pérez Poleo El portal Hispano Post , con la firma de Angélica Lugo y Raúl Romero, publicó el reportaje "Crisis en el transporte obliga a venezolanos a viajar como animales", el pasado 17 de junio de 2018. Este trabajo narra la experiencia diaria de varios venezolanos que, con la urgencia de trasladarse a sus lugares de trabajo, centros de salud, etc., optan por subirse a camiones (no acondicionadas originalmente para el traslado de personas), para llegar a sus destinos. ¿El contexto? Esto es el resultos del absoluto deterioro del parque automotor en el país, los elevados costos de los respuestos y la vida en general, el limitado efectivo, el abuso de algunos choferes y un gobierno desubicado de la realidad, hacen que en esta era de la modernidad, muchas personas tengan que trasladarse de esta manera. El trabajo de Lugo y Romero es un baño muy desagradable de la más fría realidad pues, no es el país que ninguna persona debería estar viviendo. ¿Qué ...

Solos en su boda

El pasado sábado 09/08/2014, una prima muy querida se casó en Canadá en el hermoso Jasper National Park. En cualquier otro momento, su boda me hubiese dado muchísima alegría, porque ella es muy especial para mi y es algo importantísimo que uniera su vida con el que ahora es su esposo. Pero este caso familiar, es sirve perfectamente de ejemplo para explicar lo que pasa en Venezuela. En otro país normal, cualquier persona llama a su agencia de viaje y le indica al operador que quieren ir a un sitio puntual en Canadá, en un rango de fecha determinado. En Venezuela, la situación es la siguiente: Las aerolíneas no están emitiendo pasajes, porque el Estado venezolano tiene con ellas una deuda millonaria. En ese sentido, la posibilidad de ir a otro país en este instante no existe. Más información de este punto en este link. Si hubiese podido ubicar un pasaje, probablemente tendría que haber pagado más de 8 salarios mínimos de 4.251 Bs, es decir, más de 35.000 bolívares siendo muy o...

¡Qué difícil es ser buen ciudadano! Y más si vives en Los Teques

Foto tomada el 01/08/2014 en la Dirección de Castastro de la Alcaldía de Guacaipuro (Los Teques) en horas de la tarde. Cada enero, como ciudadano que vive dentro de un municipio venezolano, debo pagar los impuestos correspondientes al año que inicia. Siguiendo el ejemplo de mi madre, una persona muy responsable y ordenada, decidí estar al día con mis deberes como propietaria. Además, me considero igual de responsable y me gusta estar al día con los pagos y las diligencias, evitando inconvenientes a futuro. Para colocarlos en contexto, vivo en la capital del estado Miranda, Los Teques . Estoy ubicada específicamente en el Municipio Guacaipuro, nombre que recibe de un nativo indígena, jefe de varias tribus Caribes, originario del grupo Teques. En la Dirección de Catastro de este municipio, te indican cuánto es el monto que se debe pagar según la ubicación de la vivienda, tipo de residencia y otros factores. En realidad, siempre ha sido un monto manejable, pero el verdader...